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“El Hospital El Cruce me devolvió la vida gracias al trasplante de córnea”

 

Este sábado 30 de mayo se celebra el Día Nacional de la Donación de Órganos y tejidos, en conmemoración del nacimiento del hijo de la primera paciente que dio a luz después de haber recibido un trasplante hepático en un hospital público.

En lo que va del 2020 (al 28 de mayo) se realizaron 561 trasplantes de órganos, 234 personas donaron sus órganos en el país y 7125 pacientes que necesitan un trasplante para salvar su vida. Estas son las cifras que arroja el Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI).

Por eso, este 30 de mayo es una oportunidad para hablar sobre el valor de la donación de órganos y reflexionar sobre una problemática que afecta a miles de personas, quiénes necesitan de un trasplante para mejorar su calidad de vida.

El trasplante solo es posible gracias a la participación de la sociedad que de manera solidaria dona los órganos y al compromiso de los equipos de salud de todo el país para concretarlo.

En nuestro caso, el Hospital de Alta Complejidad en Red El Cruce de Florencio Varela tiene cinco equipos de trasplante de córnea, corazón, renal, hepático y de médula ósea. En lo que va del año el hospital realizó 58 trasplantes.

Este día queremos celebrarlo con el testimonio de un paciente trasplantado de córneas en El Cruce.

Se trata de Néstor de 29 años que vive en Quilmes. La donación a este hombre le cambió la vida. Después de haber quedado ciego y vivir en la oscuridad durante ocho años el trasplante le posibilitó volver a ver.

A partir de los 18 años empecé a perder la visión. De un día para otro se me puso el ojo blanco. Así empezó todo... pasé por diez cirugías. Hasta que un día comencé a tener ataques de pánico debido a la ceguera. No podía aceptar mi nueva condición. Era difícil comprender que estaba ciego. En ese momento estaba terminando el secundario. Fue muy duro para mí. No quería usar bastón. Me negué por mucho tiempo. Para manejarme usaba una aplicación que había bajadoa mi celular. Fue difícil ir aceptando que iba quedando ciego. Primero se va perdiendo la visión de a poco, hasta que un día no ves nada. En la oscuridad pasé varios años de mi vida.

Había consultado en varios centros y hospitales, pero la solución que yo anhelaba no llegaba. Aprendí a usar el bastón.

Hasta que un día se me ocurrió ir al Centro Único Coordinador de Ablación e Implante de la provincia de Buenos Aires (CUCAIBA) y presentarme, fui de Quilmes hacia la ciudad de La Plata donde queda la sede. Ya hacía más de seis años que no veía".

Néstor recuerda que en CUCAIBA lo atendieron y le explicaron que si su problema eran las córneas iba a volver a ver si lograba que lo trasplanten.

"Yo tengo un sueño muy grande quiero volver a ver, le dije a quién me atendió y gracias a él puede lograrlo. Luego empezamos a comunicarnos por correo electrónico. Hasta que me derivaron al Hospital de El Cruce. La primera doctora en atenderme fue Cecilia Marini. Y estoy muy agradecido porque me dio una respuesta inmediata. Me inscribieron en la lista de espera para un trasplante de córneas.

Su primera consulta en El Cruce fue en agosto de 2016, a la que concurrió con su bastón y acompañado por su padre porque no podía manejarse sólo. Se confirmó el diagnóstico de queratocono, primer causa de indicación de trasplante corneal a nivel mundial", explicó la Dra. Cecilia Marini. Finalmente el trasplante se realizó en agosto de 2017 por los profesionales que integran el equipo de trasplante de córneas de El Cruce. La intervención fue un éxito.

"Fue muy loco, después que me operaron esa misma noche me saqué el parche y vi colores, pero fue lento el proceso postoperatorio. Sigo en tratamiento y vengo al hospital para que me realicen controles porque tengo los puntos todavía. Antes de la operación veía bultos tenía muy poca visión y después del trasplante puedo hacer una vida normal con la visión del ojo operado", manifestó el joven.

En otro tramo de su relato Néstor nos dice, incluso podría decir "agradezco haber pasado por esta situación, haber perdido parte de la visión, porque antes yo era medio vago, tuve que tocar fondo para cambiar mi vida, esto despertó en mí otra persona, revaloricé muchas cosas y re-orienté mi futro comenzando a estudiar idiomas inglés y portugués “.

- ¿Cómo definirías tu paso por el hospital El Cruce?

Magnifico. Fue mágico. El Hospital El Cruce me devolvió la vida gracias al trasplante de córnea. Me operaron el ojo derecho y ahora estoy esperando el trasplante para el ojo izquierdo.

Quiero que mi historia sea un mensaje de esperanza para todos lo que están esperando un trasplante de órganos o de tejidos. Y no hay que bajar los brazos. Yo estuve ciego ocho años pero hay que seguir adelante, caminando golpeando puertas, y llegó mi oportunidad de cumplir mi sueño, siento que yo hice mucho no bajando los brazos sino hoy seguiría ciego.