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El Hospital El Cruce realiza avances en Biología Molecular para la Investigación Traslacional

 

 

El Servicio de Laboratorio del Hospital El Cruce, más específicamente el Área de Biología Molecular en conjunto con el Servicio de Hematología - Unidad de Trasplante de Médula Ósea comenzó hace un par de años con un proyecto de trabajo para la secuenciación de genes en pacientes oncohematológicos. En esta nota dialogamos con el Dr. Javier Bordone, jefe del servicio de la Unidad de trasplante hematopoyética y los Dres. Martín Zubieta, Marilina Rahhal del área de Biología Molecular del Laboratorio de Alta Complejidad del hospital.

El Dr. Bordone, se refirió al tiempo que llevó poder alcanzar estos primeros avances. “Esto comenzó hace seis años con un proyecto de generar un servicio de hematología y trasplante Hematopoyético de alta complejidad en un hospital público, para colaborar con la red hospitalaria. En la región El Cruce es el único hospital que brinda estas prestaciones. El objetivo principal que se buscó fue el trasplante porque en el hospital ya se venía trabajando el trasplante hepático y renal. Entonces la apuesta fue acompañar el Programa de trasplante del Hospital con la incorporación y el desarrollo de una Unidad de Trasplante Hematopoyético con funcionamiento activo”.

La investigación fue el nexo en común que encontraron ambos servicios para empezar a trabajar juntos.

“Fue así que nos vinculamos con el área de biología molecular del laboratorio de Alta Complejidad con quiénes empezamos a diseñar una plataforma que pueda generar nuevas investigaciones en oncohematología y trasplante. Dicha plataforma es específica de medicina personalizada en oncohematología y terapia celular que incluye la unidad de investigación clínica donde hay programas de inmunoterapias y terapia celular, un programa de medicina regenerativa y también está la unidad de investigación farmacológica con la intención de generar fases tempranas que en un hospital público sería innovador, sostuvo Bordone.”

El equipo de trabajo de biología molecular está conformado por el Dr. Martín Zubieta, la Dra. Marilina Rahhal, la Dra. Tatiana Herlein y el Tec. Facundo Albarenque. Este grupo de profesionales fue el que realizó la “secuenciación de genes en pacientes oncohematológicos”.

En esta primera etapa, se analizaron once muestras de pacientes con neoplasias mieloides que fueron atendidos por el servicio de Hematología del hospital durante el período 2017-2018.

“La tecnología de secuenciación permite conocer la secuencia de nucleotidos en el ADN y detectar alteraciones en ella. Estas alteraciones dan como resultado variantes, que pueden ser patogénicas, benignas o de significado incierto. La utilización de secuenciación de última generación (NGS) tiene entre otras, la ventaja de tener una alta sensibilidad y de poder analizar una gran cantidad de genes y muestras en una única corrida. En esta etapa, se secuenciaron 40 genes donde se encontraron 774 mutaciones totales y 35 resultaron patogénicas en 10 de 11 pacientes.”, relató la Dra. Marilina Rahhal.

Por su parte el Dr. Zubieta, relató “el tiempo de trabajo de esta secuenciación son cuatros días y para ello hay que generar una biblioteca en el hospital en la cual se fragmenta el DNA y se amplifica un número importante de veces de forma que la señal que estos generan sea la adecuada para poder detectarla en la plataforma Illumina. Ésta plataforma, es la que se está utilizando en los laboratorios de referencia oncohematológicos para secuenciar los genes involucrados en este tipo de patologías. La secuenciación propiamente dicha, se realizó en la empresa Biosystems, encargada de la comercialización de los paneles y de los secuenciadores Illumina. Allí se marca cada nucleótido con fluoróforos, que son moléculas fluorescentes que emiten radiación a diferente longitud de onda. Después se van ´tomando fotografías´ en diferentes momentos y se va conformando el armado de secuencia genética. Finalmente viene el análisis de datos y la depuración de toda esa información que requiere tiempo y personal especializado en bioinformática”.

También adelantó que van a presentar un trabajo en el XXIV Congreso Argentino de Hematología con los primeros datos obtenidos en esta primera etapa. “La segunda etapa ya está en marcha que será estudiar otro grupo de pacientes del hospital El Cruce con leucemias mieloides agudas. La intención es continuar y mantener en el tiempo este proyecto”.

Bordone remarcó que “hacer secuenciación genética tiene múltiples ramas y se va poder aplicar a los servicios del hospital que hagan alta complejidad”.

“La utilización de la secuenciación genética es una herramienta prometedora en cuanto a la aplicación de terapéuticas específicas a futuro. Esto dará mejores resultados en diferentes patologías, sobre todo en leucemias agudas, que durante muchos años fueron abordadas con el mismo tratamiento quimioterápico sin cambios significativos”, comentó Bordone.

Han pasado más de 10 años desde la finalización del Proyecto Genoma Humano y gracias al rápido progreso de la secuenciación masiva en paralelo y también a la disminución en los costos, hoy en día es más accesible el uso rutinario del diagnóstico genético de muchas enfermedades en el ámbito hospitalario y ésta iniciativa posiciona al hospital a la altura de los centros de referencia de enfermedades oncohematológicas internacionales.

La NGS ha causado un salto cualitativo y cuantitativo que ha cambiado las reglas del juego en el panorama del diagnóstico genético, permitiendo pasar de la genética clínica a la genómica médica y en un futuro cercano, a la medicina de precisión y por consecuencia a la terapia dirigida.