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Autoridades del INCUCAI, CUCAIBA, familiares de donantes de órganos y equipos de salud conmemoraron el Día Nacional de la Donación de Órganos en el Hospital El Cruce

 

 

El Hospital de Alta Complejidad en Red El Cruce (SAMIC) realizó una Jornada de promoción y acto para conmemorar el Día de la Donación de órganos, que se celebró hoy 30 de mayo. Incluyó un acto central en el salón auditorio con la presencia del Director del INCUCAI Dr. Adrián Tarditti; el Presidente de CUCAIBA, Dr. Hugo  Petrone; el Director de Centro de Estudios  e Investigación sobre Sistemas de Donación y Trasplantes de órganos, tejidos y células de la Universidad ISALUD, el Dr. Carlos Soratti; el Director Ejecutivo del Hospital El Cruce, Dr. Ricardo Campodónico; el Dr. Julio Harris, integrante del Consejo de Administración del Hospital El Cruce, familiares de donantes de órganos, personal de salud y público en general.

“Un agradecimiento especial a las familiares de los donantes que se encuentran presentes. Una mención para este querido Hospital El Cruce porque desde su comienzo se caracterizó por tener una actividad de procuración muy importante, una de las más activas de la provincia de Buenos Aires. Quiero agradecer a los equipos de trasplantes del hospital muy consolidados. Como lo es el hepático, uno de los principales equipos de trasplante del país y el renal que viene trabajando muy bien y avanzando en su actividad. Una de las fortalezas de nuestro sistema, es la transparencia en todos los procesos, tanto como en la donación y trasplante, como en donante cadavérico y donante vivo. En esta transparencia tuvo mucho que ver el Dr. Carlos Soratti porque implementó el (SINTRA) Sistema Nacional de Información de Procuración y Trasplante de la República Argentina, lo que hace que todo el sistema de distribución sea absolutamente transparente. Por eso, en la Argentina no existe el tráfico de órganos, no existe esa posibilidad. Y esto hay que remarcarlo”, sostuvo el Dr. Hugo Petrone.

“Como representante de INCUCAI para nosotros es muy importante estar en el Hospital El Cruce porque es un lugar insignia. Porque en este Hospital participan de todos los procesos relacionados con la procuración y trasplante. Además tiene un valor agregado porque tiene un fuerte compromiso con la capacitación y la docencia. Y este es el modelo al que apuntamos”, expresó Adrián Tarditti.

Por su parte, el Dr. Ricardo Campodónico manifestó, “en lo personal la conmemoración de este día es una de las que más me gratifica.  Por dos razones, la primera porque pertenezco a un hospital que se merece los elogios de quiénes me precedieron en la palabra. Les agradezco sus palabras justamente hoy se están realizando en el hospital tres trasplantes: dos de hígado y uno de riñón. Y con ello hoy estamos llegando a los 1.000 pacientes trasplantados, esta cifra incluye la suma de los pacientes que se implantaron en el Hospital y los que se implantaron con órganos o tejidos procurados en el Hospital. Por otro lado, yo soy hijo de un paciente trasplantado  mi padre fue un paciente que tuvo una fibrosis pulmonar ideopática y de la noche a la mañana empezó a tener dificultades respiratorias por eso hubo que trasplantarlo. En el postoperatorio tuvo complicaciones y fallece. Pero quiero agradecer al equipo de salud que lo cuidó y lo trató pero muy especialmente a la familia donante, nunca tuve la posibilidad de verle la cara, pero en las familias que están hoy aquí les agradezco el inmenso acto solidario y altruista que han tenido. Porque mi padre tuvo la esperanza. Ese momento yo lo viví cuando estaba muy enfermo y gracias a esa familia tuvo esperanza y nos permitió ver las cosas que solamente se pueden ver en los momentos más críticos. Mi padre estaba desahuciado, no podía respirar, sentado, como ido, estaba entregado. Hasta que llegó la posibilidad del trasplante ahí revivió, llegó la esperanza”, expresó con emoción el Dr. Campodónico.

En representación del Consejo de Administración del Hospital el Dr. Julio Harris expresó su agradecimiento a todos los presentes,  “Quiero felicitar al Dr. Campodónico por sus emotivas palabras y felicitó a los equipos de trasplante del Hospital El Cruce por su trabajo y sobre todo por el destacado desempeño en una institución pública”, manifestó.

Luego se proyectaron videos de pacientes trasplantados.  También el equipo de procuración del Hospital El Cruce, a través del Dr. Rubén Bernardi y Nerina Marogna que presentaron las estadísticas de procuración e implante. El Dr. Carlos Soratti también realizó una disertación sobre la temática.

En el Hall de entrada se realizaron stands organizados por el servicio de Enfermería. Allí se distribuyeron materiales informativos para generar mayor conciencia en nuestra comunidad sobre la importancia de la donación. También se convocó a quienes aún no lo hayan hecho a manifestar su voluntad y renovar su compromiso de ser donantes, registrando la decisión en las planillas que habrá en los stands y que serán proporcionados por el Centro Único Coordinador de Ablación e Implante de la provincia de Buenos Aires (CUCAIBA).

Sin donación de órganos y tejidos no hay trasplante. Un donante puede salvar o mejorar la calidad de vida de hasta diez personas. La donación es solidaria, altruista y desinteresada.

Un proceso de donación y trasplante es un procedimiento complejo en el que pueden llegar a intervenir hasta 100 personas entre profesionales sanitarios, técnicos y personal de apoyo. El hospital participa del tratamiento de trasplante en todas sus dimensiones.

Reconocimiento a los donantes y sus familias

Luego del acto se procedió a plantar un árbol en los jardines del Hospital junto a las familias de los donantes y los pacientes trasplantados. Queremos agradecer a dos mujeres María Godoy y Estela Villar que hace nueve años perdieron a sus esposos y donaron sus órganos. Transformaron el dolor en esperanza y nuevas vidas. Ambas mujeres, hoy dieron testimonio de ese gran gesto y acompañaron en la plantación del Ginkgo Biloba, un árbol único en el mundo, sin parientes vivos.

La historia nos cuenta que un año después de la bomba de Hiroshima, en la primavera de 1946, a cerca de un kilómetro de distancia del epicentro de la explosión, un viejo Ginkgo destruido y seco comenzó a brotar. Para Hiroshima se transformó en símbolo del renacimiento y objeto de veneración por lo que se lo denomina “portador de esperanza”.