Se realizó una Gastrostomia a un joven de 15 años

El servicio de Gastroenterología del Hospital realizó una Gastrostomía percutánea endoscópica, la práctica fue realizada por los Drs. Raúl Matanó y el Dr. Julio De María. Se trató de un paciente de 15 años de edad derivado del Hospital de Quilmes por Neumonía espirativa. Además el joven padece de una enfermedad neurológica de la infancia con imposibilidad de alimentarse por sus propios medios por presentar trastorno deglutorio por lo que se indica realizar una vía de alimentación a largo plazo definitiva como es la gastrostomia endoscopica percutanea.
Este tratamiento se efectúa especialmente en enfermos con alteraciones de la deglución y que requieren nutrición enteral prolongada (a través del tubo digestivo).
Esta técnica es mínimamente invasiva y se realiza con anestesia local o sedación. Se efectúa mediante una endoscopia, y permite ubicar una sonda al interior del estómago, la que sale al exterior a través de una pequeña incisión efectuada en la piel.
Es un procedimiento seguro y corto, con muy baja tasa de complicaciones. Su principal problema es la infección, que habitualmente se resuelve con cuidados locales y uso de antibióticos.
Entre sus ventajas destacan la tolerancia y gran aceptación por el paciente. Además, es de fácil manejo para el personal al cuidado del enfermo, y reduce los riesgos de dificultades por el uso de sonda naso-gástrica o naso-enteral.
El tubo puede ser ocultado bajo la ropa o incluso reemplazado por un botón de gastrostomía, dispositivo que sobresale levemente de la superficie de la piel. Finalmente, si el paciente supera la condición que lo llevó a la indicación de la gastrostomía, puede ser retirada y la fístula gastro-cutánea cicatrizará en poco tiempo.
Las causas de esta enfermedad son: enfermedades neurológicas, imposibilidad para una suficiente nutrición oral en pacientes ancianos o con demencia, lesiones orofaríngeas o cervicales que impiden la alimentación oral.